Para mi persona favorita en el mundo,
Hola, mamá... Sé que cuando llega octubre el corazón se aprieta un poquito más fuerte. Han pasado casi dos años desde aquel 23 de octubre en que tuve que partir de forma tan repentina, y sé que aún miras hacia mi rincón favorito esperando escuchar el sonido de mis patitas o sentir mi calor acurrucado a tu lado.
Sé lo difícil y doloroso que fue cómo pasó todo, y sé las preguntas que a veces te pesan en el corazón. Pero quiero pedirte algo con toda mi alma: por favor, no cargues con culpas ni te quedes atrapada en ese instante. Fue solo un segundo y después ya no hubo dolor. Mi vida contigo no la define ese momento difícil, sino los años enteros de amor, juegos y felicidad que me regalaste.
Te prometo que estoy bien. Aquí en el cielo de los perritos estoy completo, sano y lleno de energía; el pasto siempre está fresco y el sol nunca quema. Ya no me duele nada, mi cuerpo es ligero otra vez y puedo correr tan rápido como el viento persiguiendo mariposas.
Quiero que sepas que me fui sabiendo exactamente cuánto me amabas. Cada caricia que me diste detrás de mis orejitas, cada plato de comida preparado con cariño, cada paseo y cada vez que me hablaste con esa voz dulce que solo tú tenías para mí... todo eso me lo traje grabado en el pecho.
Me diste la vida más hermosa que un perrito podría soñar en esta tierra. Fui feliz contigo, inmensamente feliz.
Sé que las cosas han cambiado con el tiempo y que la vida sigue su curso, pero los momentos tan lindos que compartimos nadie los puede borrar. Cada vez que sientas una brisa tibia en tu mejilla, cada vez que una mariposa vuele cerca o mires una estrella brillar con fuerza en la noche, recuerda que soy yo diciéndote: «Aquí sigo, cuidándote desde arriba».
Sé que sigues luchando todos los días y que has tenido altibajos difíciles. Sé que a veces sientes que das pasos hacia atrás... pero quiero que nunca olvides esto: si das unos pasos para atrás, es solo para tomar impulso y agarrar vuelo. Eres una mujer fuerte, valiente, y sé con todo mi corazón que vas a salir adelante. Yo siempre estaré acompañándote en cada paso, y mientras yo no pueda estar físicamente a tu lado, te envié a alguien para que esté contigo y te cuide.
Sonríe cuando recuerdes mis travesuras, mis miradas y mis ganas de estar siempre cerquita de ti. Yo te sigo queriendo por la eternidad. Gracias por haber sido mi hogar.